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Qué es la lengua de signos española (LSE)

La lengua de signos española (LSE) es una lengua natural de carácter visual, gestual y espacial, con gramática propia. La usan muchas personas sordas y sordociegas en España, y también personas oyentes. No es una versión en signos del español, sino una lengua distinta, reconocida por ley desde 2007.

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Una lengua con gramática propia

La LSE no es una forma de representar el español con las manos. La Ley 27/2007 recoge que las lenguas de signos cumplen todos los requisitos de una lengua natural y tienen características gramaticales, sintácticas y léxicas propias. La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) la describe como una lengua que reúne todas las características y cumple las mismas funciones que cualquier otra.

Las lenguas de signos han evolucionado dentro de sus comunidades, con independencia de las lenguas orales. Por eso aprender LSE no consiste en aprender un signo por cada palabra del español: también hay que aprender su gramática.

¿Lengua de signos o lenguaje de signos?

La denominación correcta es «lengua de signos». Es la que usa la ley española, que habla de «lenguas de signos españolas», y la que emplean la CNSE y el Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos Española (CNLSE).

El motivo es que se trata de un idioma, igual que la lengua española o la lengua catalana. La segunda forma es habitual en el uso cotidiano, pero no es la que aparece en la ley ni la que usan las entidades de personas sordas.

En España se dice «signos». En otros países de habla hispana se usa «señas»: en México, por ejemplo, la ley habla de «lengua de señas mexicana».

La norma de referencia es la Ley 27/2007, de 23 de octubre, publicada en el Boletín Oficial del Estado el 24 de octubre de 2007. Esta ley:

  • Reconoce la lengua de signos española como lengua de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas en España que libremente decidan utilizarla.
  • Reconoce la lengua de signos catalana (LSC) como lengua de esas mismas personas en Cataluña.
  • Regula los medios de apoyo a la comunicación oral.
  • Crea el CNLSE, que depende del Real Patronato sobre Discapacidad y trabaja por el buen uso de la LSE.

Además, según la CNSE, el Consejo de Patrimonio Histórico acordó en 2018 que la LSE y la LSC, junto con sus manifestaciones culturales, fueran declaradas parte del Patrimonio Cultural Inmaterial. El 14 de junio es el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas.

No es universal

No hay una única lengua de signos en el mundo. Cada país tiene una o varias, que han evolucionado en sus propias comunidades. En España hay dos reconocidas: la LSE y la LSC.

Lo mismo ocurre en América. La lengua de señas mexicana, que la ley de México reconoce como lengua nacional, es la lengua de la comunidad sorda de ese país. Saber LSE no equivale a saber lengua de señas mexicana.

Cómo funciona

Un signo no es un gesto suelto. Se forma combinando varios componentes, que la gramática de la LSE describe así:

  • Configuración: la forma que adoptan los dedos de la mano.
  • Lugar de articulación: la zona del cuerpo o del espacio en la que se hace el signo.
  • Movimiento: el que hacen las manos al signar.
  • Orientación: hacia dónde se dirige la mano.
  • Componentes no manuales: la expresión de la cara y el movimiento de la cabeza y del tronco.

Los componentes no manuales no son un adorno. Hay signos que se hacen igual con las manos y solo se distinguen por ellos.

El alfabeto dactilológico

El alfabeto dactilológico, o alfabeto manual, representa con la mano las letras del alfabeto. Se usa para deletrear nombres de personas y de lugares, o términos que todavía no tienen signo. Es un sistema asociado a la LSE, no la lengua en sí: una conversación en LSE se hace con signos, no letra a letra.

Cómo empezar a aprender LSE

  • Cursos. La CNSE cuenta con la Red Estatal de Enseñanza de las Lenguas de Signos Españolas, formada por centros asociados en toda España. Ofrece cursos de LSE y de LSC en los niveles A1, A2, B1 y B2, según el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, en modalidad presencial, semipresencial o a distancia.
  • Acreditación oficial. El Real Decreto 262/2026 creó los Diplomas de Lengua de Signos Española (DLSE), con seis niveles, del A1 al C2. Según el CNLSE, las primeras pruebas están previstas para 2027.
  • Diccionario. El Diccionario de la Lengua de Signos Española de la Fundación CNSE recoge más de 10.000 signos, con fotos y vídeos, y se consulta en internet.
  • Práctica con personas signantes. Las asociaciones y federaciones de personas sordas permiten participar en situaciones de comunicación reales, lo que facilita el aprendizaje.

Para practicar entre clase y clase, Eskubi es una app para iPhone y iPad con lecciones cortas en vídeo, unidades en orden y tu progreso a la vista.

Preguntas frecuentes

¿La lengua de signos es la misma en toda España?

No. En España hay dos lenguas de signos reconocidas por la Ley 27/2007. La lengua de signos catalana es la propia de las personas sordas signantes de Cataluña. En el resto del país se usa la lengua de signos española.

¿Pueden aprender LSE las personas oyentes?

Sí. El CNLSE explica que la lengua de signos la usan muchas personas sordas y también personas que oyen. Las pruebas de los DLSE están abiertas a cualquier persona sorda, sordociega u oyente.

¿Hace falta haber estudiado antes para presentarse a un DLSE?

No. Según el CNLSE, no se exige formación previa ni haber obtenido niveles anteriores. Cada persona puede presentarse directamente al nivel que crea adecuado.

¿Qué significa tener un nivel A1 o B2 de LSE?

El nivel A1 acredita que puedes comprender y usar expresiones cotidianas muy frecuentes, y relacionarte de forma elemental con personas signantes que signen despacio y con claridad. El B2 acredita que puedes relacionarte con todo tipo de personas signantes con fluidez y naturalidad suficientes.

¿Qué validez tienen los DLSE?

Son certificados oficiales, válidos en todo el territorio nacional y de vigencia indefinida. Los expide el Real Patronato sobre Discapacidad, con la dirección académica del CNLSE.

Fuentes